martes, 23 de marzo de 2010

el viejo y olvidado aguas dulces

Me crié entre 2 playas, al aire libre, durante la etapa escolar en Salinas departamento de Canelones y, en la etapa vacacional veraniega en Aguas Dulces departamento de Rocha, al cual mi familia concurre desde hace 60 años y posee un rancho desde hace 50 años, por lo tanto quiero que se entienda que soy amante del agua, el campo y la naturaleza.

A mi familia le hizo conocer este maravilloso lugar la Nena Garmendia, muy conocida en esta zona porque su padre fue propietario de la empresa fúnebre de Castillos, mis viejos y mis tías siempre me contaron que les traía el pan, leche, carne, etc., en la carroza funeraria, una historia más para el anecdotario de ese Aguas Dulces que muchos de los que opinan hoy no tienen ni idea. Esas mismas tías que en una caminata hacia el Cabo Polonio tuvieron la necesidad imperiosa y fisiológica de utilizar un gabinete higiénico y lo tuvieron gracias al Don Guillermo que en ese entonces se encontraba en perfecto estado, subieron al mismo e hicieron uso de sus baños. El que suscribe muchos años después de lo de mis tías conoció y estuvo cuando aún se podía pisando la cubierta del Cocal.

En Aguas Dulces viví las mejores vacaciones de mi vida, como niño ajeno (a medias) a las circunstancias que a fines de los sesenta y principios de los setenta se vivían; recalco a medias porque familiarmente y por parte de muchos vecinos que traían sus tocadiscos a pila ya que en esa época no había luz ni agua, se escuchaban canciones “prohibidas” o de “protesta” por supuesto a todo volumen.

Vivimos historias, aventuras y amistades hermosas, caminatas realizadas a diferentes lugares, ir en grupo a juntar berberechos, preparar entre los vecinos una pesca a la encandilada, en un sitio paradisíaco, con una libertad increíble y una seguridad más que asombrosa.

Nuestro rancho se encontraba en cuarta fila con un médano enorme por delante, era muy pintoresco ver y colaborar sacando la arena que durante el año se acumulaba sobre nuestros ranchos y en ciertas ocasiones casi enterrados por ella, en la bajada del médano hacia el mar se encontraba la casa de Carmelo Barone, un italiano que hacia principios del siglo XX se estableció en la zona colaborando mucho con la comunidad de Castillos y Aguas Dulces, tanto es así que Castillos posee una calle con su nombre. Me encantó siempre ir a su casa la cual era un museo marítimo y conversar con él, sobre todo de barcos y sus historias, los viejos visitantes de Aguas Dulces saben lo que digo. Una vez Barone con noventa y dos años fue a juntar Marcela al monte desorientándose y por lo tanto perdido en el mismo, impactante como se corrió la noticia, todo Aguas Dulces lo buscó día y noche, preparando faroles a kerosén para la etapa nocturna, recién al cuarto día lo encontró Don Ubal, Barone casi en perfecto estado y creo no equivocarme en que vivió hasta los ciento cinco años por lo menos. De su casa hacia la rompiente del mar jugábamos al fútbol, aprovechando sus columnas para utilizar de arco. Vimos irse esa casa producto de los embates del mar, dos años antes la había atacado violentamente y Barone se encontraba en ella sin querer salir, gritaba “el mare me trajo y el mare me lleva”, un arriesgado salvaguarda de la ley (en esa época no había guardavidas), se lanzó a la correntada atado con una cuerda la cual era sostenida por todos los vecinos que se encontraban en el médano, lo agarró a Don Carmelo y lo sacó de la casa, vayan en ese tiempo a decirle a Don Carmelo que se tenía que ir o que lo realojaban en otro lugar, hoy en día los restos de la casa aparecen cuando las aguas retiran arena y calza justo donde se encuentra la rompiente marina en este momento, por lo tanto de cuarenta años a esta parte calculo que el mar se ha comido entre sesenta y ochenta metros de la costa, qué disparate no.

Si no ha avanzado más es por la defensa incansable que han realizado en el transcurso de los años los vecinos de este lugar, sin apoyo ninguno por parte de las autoridades, todo lo contrario. Por supuesto nos encontramos en una zona indefinida, que si pertenece al Estado, a privados, a la comuna, prefectura, etc. Lo claro es que este pueblo sobre el mar lo creó la gente amando y respetando el lugar, hay muchas historias sobre esto y vividas por gente que hoy todavía se encuentra entre nosotros.

Es claro también que cuando uno trata de proteger lo hace por salvar su vivienda (concepto egoísta, pero si se ve con otros ojos cambiaría), y no pensando que con eso salva también un pedacito de arena, improductivo tal vez en comparación con la tierra, pero de gran valor paisajístico y hoy en día de inversión y turismo, porque de él viven muchas familias.


Lo interesante de Aguas Dulces es su pintoresca simbiosis entre su gente, sus construcciones, la arena y el mar. Desde el punto de vista de los turistas es lo que llama a concurrir este lugar, desapegado de toda estructura convencional, con familias que se conocen desde hace más de cuarenta años, con visitantes que se amoldan increíblemente a estas características sin que sea necesario explicarles las mismas.

La Intendencia Municipal de Rocha y el Estado uruguayo, de unos cuantos años a esta parte han recaudado una suma importante de dinero obtenido de esta franja costera, siguen haciéndolo por supuesto, la IMR a través del cobro del impuesto, tasa o contribución, no se sabe bien pero todos los años lo cobra, UTE, OSE y en algunos casos ANTEL por los servicios que nos prestan. Nunca se ha hecho la mínima inversión (aclaro que sobre la faja de costa), cuando se ha precisado una escalera de acceso a la costa porque la bajada la ha estropeado el mar, se construye entre los vecinos, aprovechándola por supuesto todos los que viven y visitan el balneario. No se pide que inviertan en obra pero sí que no nos multen o nos prohíban defender las viviendas, la costa, embellecerla y mejorarla para un mejor usufructo.

Nuestro rancho en cincuenta años nunca fue alquilado, fue y sigue siendo de uso familiar, nunca consideramos el uso del mismo para otro fin, por él han pasado centenas de amigos de mis viejos, mis tías y nosotros; mientras dure seguirá siendo de esta forma.

Hace casi cuatro años con mi compañera Ana, nuestros hijos Nahuel, Joaquín, Lucía y Ernesto, decidimos vivir de forma permanente en Aguas Dulces, saliendo de la jungla montevideana en la cual vivimos hasta ese momento, buscando una crianza más agreste y sana de nuestros gurises, de lo cual no nos arrepentimos le pese a quién le pese.

Hemos soportado inviernos crudos frente a los vientos marinos, crecidas, sudestadas, adaptaciones a la cantidad de gente que concurre en verano y amamos este lugar, creciendo en cuerpo y alma nuestro lazo comunitario. Nuestros hijos concurren chochos de la vida a la Escuela Rural, la cual hemos aprendido a conocer y admirar, tanto en su sacrificio y en la humanidad que vuelcan sus docentes y la comunidad a la misma. Cuánto hemos aprendido en este pequeño lapso de nuestras vidas y que hermoso es.

En la última crecida el rancho que aún se mantenía por delante fue tumbado por el mar, ese mismo que tanto disfrute da, pero también miedo, miedo de tener que en medio de la noche salir disparando con los gurises, por suerte muchos vecinos nos ofrecen y dejan las llaves de sus viviendas para acogernos en una situación complicada. También son grandes voluntarios en colaborar para salvaguardar el pedacito de médano que ha dejado el mar, como ocurre en un sinfín de lugares.

A los que escriben y consideran que por culpa de las construcciones en esta parte se está perdiendo la costa, infórmense y averigüen que hay zonas de la costa rochense que en el lapso de unos años el mar ha avanzado y comido más de sesenta metros, y oh, cosa curiosa, en esas zonas no existe ningún tipo de construcción. El crecimiento del mar es a nivel global y no en particular de Aguas Dulces, ¿qué pasó en España en estos días?

Cuando era niño, del Carretero (hoy Cachimba y Faroles) hacia el lado contrario al mar, o sea la zona urbanizada, era solamente monte, había alguna que otra casa contra esa calle que era la única que existía en ese momento, Aguas Dulces tenía, que la recorría en su longitud solo el Carretero que debía su nombre a que por él ingresaban los carros con mercaderías. Por lo tanto esa urbanización es más que reciente en este centenario balneario.

Casas de material en la costa existen desde antes de que quién escribe concurriese a este hermoso lugar, o sea hace más de cuarenta y cinco años, la de Barone, Romano (Céspedes), Dr. Sanguinetti (Pediatra), Arrieche; Lujambio, Gabito Barrios entre otras.

Recordemos también cuando en el primer gobierno luego de la dictadura 1985-1990, existió el planteo de arrasar Barra de Valizas para en ese entorno construir una colonia de vacaciones para jubilados japoneses, cada jubilado se comentaba en ese momento le aportaría al Estado una suma importante en dólares, de no ser por la efervescencia planteada por las comunidades costeras, tal vez si ese proyecto hubiese prosperado y otro hubiese sido el panorama de esa zona, continuaran con otros lugares como Aguas Dulces y los que hoy tienen casas en la zona urbanizada no podrían y tendrían que concurrir a complejos turísticos privados construidos en este lugar. Sepan que las antiguas comunidades costeras defendieron con garra esta zona, mucho antes de urbanizar la otra parte.

Hablando con gente que posee campo cruzando la ruta diez me han comentado que dando unas paladas de tierra debajo encuentran montones de conchillas, lo que posiblemente, significaría que en algún momento el océano cubrió esa zona, hace cientos, miles o millones de años, pero lo hizo y tal vez lo vuelva a hacer.

Pensemos como comunidad y no enviando comentarios unos a otros de una forma irracional, violenta y de una agresividad sorprendente, o denunciando, busquemos posibles soluciones de salvaguarda y no como escucho desde niño de que van a venir con máquinas para arrasar con todas los viviendas de esta faja costera, evitemos conflictos que nos lleven a una hipocresía y bajeza que no es digna de este balneario que en su historia ha sido más que solidario y comunitario, lo cual lamentablemente se ha ido perdiendo, Aguas Dulces fue creada y defendida por el pueblo y no por gobernantes de turno, consideremos a Aguas Dulces como uno solo, con su parte antigua y con su parte nueva y organizada, no generemos un Aguas Dulces de uno u otro lado del Carretero (hoy Cachimba y Faroles), vivamos con un balneario con su origen y con su evolución, busquemos armonía y no peleas, que este bello lugar se mantenga tal cual, con una zona que en el transcurso de más de cien años se construyó por la gente haciendo su rancho o casa siempre respetando al de al lado y otra parte que a finales de los ochenta con máquinas tiraron monte para construir calles, fraccionaron los terrenos y los vendieron para que mucha gente comprara y construyera sus viviendas con legítimo derecho, que Aguas Dulces sea uno solo, que todos tiremos el carro para el mismo lado, sin peleas, sin discusiones, unidos y adelante, VIVA la REPÚBLICA INDEPENDIENTE de AGUAS DULCES.

Yamandú López Calleriza
C.I. 1.758.686-5

9 comentarios:

Eduardo Canessa dijo...

Estimado amigo Calleriza, permítame felicitarle por el artículo publicado.
Nadie hubiera sido tan claro en sus expresiones, de un contenido profundo y sincero, cuado lo hiba leyendo, recordaba fotográficamente esa época que Ud. hablaba... una maravilla, cuanta adolecencia vivida en épocas del viejo balneario y que emoción volverlas a recordar.
Cuan cierto es lo que Ud. plantea y que equivocados los que escriben con agresividad e irracionalidad.
Deberíamos ser más solidarios con nosotros mismos y dejar de descalificar a nuestros vecinos.
Nuevamente quiero felicitarlo y decirle que es un gusto leer sus notas.
Atte.
Eduardo Canessa

Anónimo dijo...

pOR FIN YAMA ALGUIEN SE ACORDO DE AQUEL AGUAS DULCES YO COMO TU Y MUCHOS QUE NOS CRIAMOS ACA Y HOY CRIAMOS A NUESTROS HIJOS EXTRAÑAMOS O MEJOR DICHO AÑORAMOS ESE AGUAS DULCES TRANQUILO DE PUERTAS ABIERTAS DIA Y NOCHE DE VECINOS AYUDANDOSE MUTUAMENTE .ESPERO QUE TU CARTA LES TRAIGA A LA MEMORIA COMO A MI TODO AQUELLO Y RECAPACITEN Y SE UNAN POR LOGRAR MEJORAR ESTE AUN TRANQUILO BALNEARIO NUESTRO aguas dulces no importa el olvido de las autoridades siempre fue asi .Todos juntos se puede

cebolias dijo...

Javier: aprovechando la veta al pasado que abre Yamandú con sus increíbles relatos y fotos, podríamos aprovechar para organizar con los lectores, la ya conversada recolección de fotos para el museo fotográfico de Aguas Dulces, con sede en la biblioteca-centro de información tal vez, y en las páginas del heraldo.

Necesitaríamos que alguien nos ofrezca un escáner para copiar las fotos originales de quien se interese en compartirlas, o algún otro método de copia.

Sería interesante presentarlas con la información del año, ubicación, etc. de modo que quien no conoció Aguas Dulces en su etapa "palafito", y quienes lleguan por primera vez, tengan una idea de como fué el balneario original, frente al mar, del lado del carretero que menciona Yamandú, antes de la creación tardía y posterior de las zonas C y D.

Me parece interesante como ejercicio comunitario y como rescate de la identidad de lugar, el que se únan impresiones e imágenes que expresan la real dimensión de la cultura local.

El Pais dijo...

me encantó, en EL PAÍS están pidiendo relatos sobre el barrio. mandalo!

catering personal chef dijo...

tengo material de los años 60, y una foto del gayfor(no se si esta bien escrito)donde esta mi abuela y mas personas muy jovenes ellos. vere como hago para que te lleguen .un abrazo mirta miraglia.

adherald dijo...

Dale, Mirta. Las esperamos cuando puedas y te venga bien. A propósito: se escribe Gainford :)
Saludos

Yamandú dijo...

Estimado Eduardo Canessa
Agradezco mucho las expresiones vertidas sobre la carta que gentilmente la gente del Herald publicó, estoy seguro que en su memoria, como en la mía también, hay un anecdotario de aventuras e inolvidables momentos infinitamente mayores a lo que transcribí, uno trata de ser lo más claro de una mundana vida aguasdulcesca y no aburrir al lector porque el gran tema es que Aguas Dulces sea uno solo con sus virtudes y sus defectos que en muchos de los casos son humanas, más que la conformación o estructura de un balneario. Vuelvo a agradecer sus palabras, me agrada creer que todavía hay gente que pelee por un Aguas Dulces unido y solidario.

Yamandú dijo...

Estimado Eduardo Canessa
Agradezco mucho las expresiones vertidas sobre la carta que gentilmente la gente del Herald publicó, estoy seguro que en su memoria, como en la mía también, hay un anecdotario de aventuras e inolvidables momentos infinitamente mayores a lo que transcribí, uno trata de ser lo más claro de una mundana vida aguasdulcesca y no aburrir al lector porque el gran tema es que Aguas Dulces sea uno solo con sus virtudes y sus defectos que en muchos de los casos son humanas, más que la conformación o estructura de un balneario. Vuelvo a agradecer sus palabras, me agrada creer que todavía hay gente que pelee por un Aguas Dulces unido y solidario.

catering personal chef dijo...

!!gracias por sacarme de la ignorancia !!sobre como se escribe .te saluda mirta miraglia.