miércoles, 16 de septiembre de 2009

las crónicas del hugo, memoria del proceso fundacional, parte 3

El poblamiendo de la campaña y la formación de nucleos poblados.- Una visión de Pérez del Puerto, Ministro de la Real Hacienda, respecto a la situación de nuestra camapaña allá por el año 1778, decía: "Desde mi ingreso a este destino y empleo de Ministro que fue en el año 1778, junto con varias comisiones y establecimientos confiados por esa Superioridad, reconocí la lastimosa constitución de este departamento, su escasa población y la indigencia de sus cortos habitantes, consistiendo las tales cuales conveniencias de algunos pocos individuos en la ocupación de pulperías y demás erogaciones del Real Servicio, en razón de las atenciones y cuidados de este Punto, Santa Teresa, Santa Tecla, y frontera de Portugal."
Todo se medía allí en función de la actividad militar; la actividad del vecindario, corto en número, giraba en torno del sentido castrense de la región, cuyos incrementos, dice Pérez del Puerto, "miraba como muy pasajeros y de muy corta consideración para el verdadero fomento de los pueblos, faltando los productos útiles de que eran capaces estos campos, los cuales por su escasa población, cerros, esterales, arroyos, lagunas, etc. proporcionaban todo género de recursos, no sólo a las fieras sino también a los hombres abandonados y contrabandistas, abigeos y malhechores para usar impunemente de sus acechanzas, con terror de las gentes y de los mismos pueblos".
La visión, el diagnóstico que hace Pérez del Puerto de nuestra campaña, no se queda solamente en eso, un diagnóstico, sino que por el contrario, propone soluciones a la misma. Al respecto dice:
"Mi natural inclinación a fomentar los establecimiento útiles, el deseo de ser de algún modo útil a mis semejantes, me hicieron concebir la idea de que la expresada constitución era susceptible de corregirse y mejorarse sucediendo a la pobreza y al temor, la abundancia y el sosiego, con muchas ventajas para el Estado y para la Real Hacienda, con proporcionar la población por medio de la ocupación de los campos".
Y en base a sus propósitos y a los cometidos que le fueron concedidos como Ministro de la Real Hacienda de Maldonado, se dedicó a "formar pueblos, gobernar a las familias pobladoras, reparar fuertes, construir guardias, administrar las estancias del Rey, etc. etc." Así se dedicó, "animando" a las gentes a quienes no sólo les concedía terrenos, sino también otros auxilios.
La introducción de estos comentarios de las autoridades que actuaron en ese tiempo (Pérez del Puerto, 1778, Ministro de la Real Hacienda) no es caprichoso, y tiene mucho que ver con la génesis, con la creación de nuestros pueblos del interior. La población de nuestra campaña sin duda tiene diversas vertientes: asegurar las fronteras territoriales en zonas de conflicto, aprovechar mejor los recursos naturales (en este caso los ganados), marcar presencia como nación... De allí la llegada de familias a la región. Todas estas pueden catalogarse como "razones de estado", pero en ese proceso se encuentra el ser humano, el hombre poblador del territorio, originariamente indígena, agregado luego con etnias diversas y surgido de esa mezcla diversos componentes más (negros, blancos, indios, mestizos, mulatos). No entender esta heterogeneidad en el complejo humano que se va creando nos impediría visualizar siquiera someramente el desarrollo social de la región.
El factor humano, el hombre, va modelando su perfil de ciudadano, va creándose conciencia de su idantidad, van surgiendo aspiraciones propias de esa condición, y en el desarrollo de un determinado tiempo, aparecen las expresiones que señalan esa peculiaridad.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

hace poco dias mande un comentario sobre la inseguridad de los que estamos en este paraiso hace mas de 40 años,no fue publicado me gustaria saber porque....

aguas dulces herald dijo...

No sé a qué comentario se refiere, amigo. O no llegó, o no lo incluí por algún motivo puntual. Si me dice cuál era podré contestarle con más exactitud.